"Vivir sin propia elección, dependiendo de Dios, de la Providencia y de los superiores."
María Jacobina Favre fue hija del Presidente del Senado de Saboya. Según la tradición recogida por la Visitación, oyó el llamamiento divino en medio de un baile y prometió a Nuestro Señor no unirse más que a Él. Entró en religión y vivió con una generosidad constante durante veintisiete años de vida religiosa. Su fervor no se apagó con el paso del tiempo. A ella se atribuye una iniciativa importante para el Instituto: la conservación del tesoro doctrinal contenido en las Respuestas de Nuestra Santa Madre. Después de su muerte, Santa Juana Francisca de Chantal escribió de ella que era un alma sin propia elección, absolutamente dependiente de la Divina Providencia y de sus superiores. Su vida expresa una espiritualidad de obediencia, recogimiento y unión con Dios en las cosas de Dios, del deber y de la caridad.
Hitos de una Misión
- s. XVIIEscucha el llamado divino y promete consagrarse solo a Nuestro Señor.
- 27 añosVive veintisiete años de fervor constante y generosidad en el servicio divino.
- s. XVIIContribuye a conservar la doctrina espiritual de Santa Juana de Chantal.
