"Mostrar al mundo los encantos del Amor Divino."
María Angélica Álvarez Icaza nació en Ciudad de México el 17 de diciembre de 1887 con el nombre de María Concepción. Fue la quinta de diez hijos, de una familia profundamente religiosa. Desde niña manifestó temperamento fuerte y sentimiento religioso. La muerte de su madre, el 31 de enero de 1896, fue para ella una prueba decisiva; ante una imagen de Nuestra Señora de Loreto la tomó espiritualmente como madre. El dolor la maduró pronto y la dispuso al sufrimiento ofrecido. El 6 de enero de 1905 partió hacia Morelia para ingresar en la Orden de la Visitación de Santa María. Tenía diecisiete años. El 14 de enero comenzó el postulantado, el 23 de junio vistió el hábito con el nombre de María Angélica y el 26 de junio de 1906 hizo su profesión perpetua. Su misión espiritual fue presentar la experiencia de los encantos del Amor Divino. Vivió durante la persecución de los católicos en México, fue desterrada a España durante treinta y dos años, entre 1916 y 1948, y luego regresó a México. Su director espiritual durante cuarenta y dos años fue Mons. Luis María Martínez. Murió el 12 de julio de 1977. Su vida es presentada como un retrato vivo de Cristo, inmolada como víctima de expiación.
Hitos de una Misión
- 1887Nace el 17 de diciembre con el nombre de María Concepción.
- 1896La pérdida materna marca profundamente su camino espiritual.
- 1905Ingresa en la Orden de la Visitación de Santa María.
- 1906Hace su profesión perpetua como María Angélica.
- 1916–1948Vive treinta y dos años de destierro durante la persecución religiosa en México.
- 1977Muere el 12 de julio, después de una larga vida de ofrecimiento.
