"Lanzarse con confianza en los brazos de la Divina Providencia."
Juana Carlota Brechard nació en Vellerot, en la región francesa de Cote-d'Or, en 1580. Aunque procedía de una condición distinguida según el mundo, su vida estuvo pronto marcada por pruebas profundas: perdió a su madre desde la cuna, fue casi abandonada por su padre y no recibió una formación religiosa sólida en sus primeros años. Sin embargo, la contemplación del Crucifijo la inició en una ciencia espiritual hecha de amor y sufrimiento. Intentó entrar al Carmelo, pero su fragilidad corporal le hizo comprender que Dios la guiaba por otro camino. En 1610, San Francisco de Sales le propuso seguir la misma suerte de Santa Juana de Chantal. Ella recibió esta invitación con una alegría que superaba sus esperanzas e hizo voto de castidad. Ya en la vida religiosa, recibió humildemente los sufrimientos permitidos por Dios, ardió en caridad y manifestó celo por la salvación de las almas. Murió en Riom en olor de santidad; su cuerpo permaneció incorrupto durante muchos años y se le atribuyeron gracias y milagros.
Hitos de una Misión
- 1580Nace en Cote-d'Or, Francia, en una vida que pronto quedará marcada por el sufrimiento y la búsqueda de Dios.
- 1610San Francisco de Sales le propone unirse al camino de la futura fundación de la Visitación.
- s. XVIIMuere en Riom; la tradición destaca su cuerpo incorrupto, su suave perfume y las gracias atribuidas a su intercesión.